Científicos del Departamento de Biotecnología del Malankara Catholic College en India han aislado e identificado dos nuevas cepas de bacterias probióticas con alto potencial para su aplicación en la acuicultura marina. El camarón tigre negro (Penaeus monodon), recolectado en el puerto de Vizhinjam, sirvió como fuente biológica para encontrar alternativas sostenibles al uso de antibióticos en el cultivo de camarones. El sector de la producción sufre frecuentemente graves pérdidas económicas debido a infecciones bacterianas y estrés ambiental, lo que exige soluciones que combatan los patógenos y reduzcan los riesgos de resistencia antimicrobiana a nivel mundial.
La búsqueda de defensores naturales
El equipo de investigación extrajo muestras del tracto gastrointestinal de camarones y realizó una evaluación inicial con doce aislados bacterianos cultivados en un medio de agar MRS específico. Tras rigurosas pruebas de seguridad y viabilidad celular, los investigadores seleccionaron dos cepas específicas identificadas mediante secuenciación genética del ARNr 16S: Bacillus paramycoides (BLTGUS1) y Enterococcus thailandicus (BLTGUS2). Ambas bacterias fueron sometidas a ensayos detallados para evaluar su capacidad de supervivencia en las condiciones extremas que suelen encontrarse en el sistema digestivo del hospedero.
Resistencia extrema en el tracto digestivo
Los resultados de laboratorio revelaron que ambas cepas presentan una excelente tolerancia a ambientes altamente ácidos, manteniendo una viabilidad óptima incluso tras una exposición prolongada a pH 2. Además, los microorganismos demostraron resistencia a concentraciones de sales biliares de hasta el 2 % y a diferentes niveles de salinidad mediante cloruro de sodio. Desde el punto de vista de la bioseguridad, las cepas BLTGUS1 y BLTGUS2 resultaron completamente seguras para su uso, ya que no mostraron actividad gelatinasa destructiva ni capacidad hemolítica en las pruebas de agar sangre.
Acción antimicrobiana y control de biopelículas.
La cepa Enterococcus thailandicus (BLTGUS2) destacó por su importante actividad antimicrobiana contra patógenos recurrentes, como Staphylococcus aureus, Streptococcus pyogenes y Escherichia coli. La investigación demostró que esta cepa posee una alta capacidad de colonización intestinal, con un 40,8 % de auto agregación y un 60,4 % de hidrofobicidad celular, además de secretar una bacteriocina activa de aproximadamente 6,8 kDa. Este péptido purificado actuó directamente desintegrando biopelículas bacterianas establecidas de Escherichia coli, provocando una reducción de hasta el 96 % en la viabilidad celular del patógeno.
Modulación inmunitaria y el futuro de la actividad
Los ensayos in vitro realizados con células de macrófagos RAW 264.7 demostraron las notables propiedades antiinflamatorias de la línea celular BLTGUS2. El probiótico provocó una inhibición significativa y dependiente de la dosis de las actividades enzimáticas de la mieloperoxidasa y la óxido nítrico sintasa inducible, atenuando el estrés oxidativo y regulando la respuesta celular frente al daño tisular. Los autores concluyen que estos microorganismos autóctonos representan herramientas ecológicas prometedoras para optimizar el manejo sanitario, fortalecer la inmunidad animal y promover la sostenibilidad a largo plazo en el cultivo comercial de camarones.