Estas condiciones extremas han provocado pérdidas masivas este año tras una ola de calor sin precedentes que azotó a la mayor parte de la nación. Millones de peces han muerto en todo el territorio, afectando a especies como el pez roca, el lenguado y la lisa. Los informes preliminares indican que más de 13,5 millones de ejemplares perecieron en cientos de granjas acuícolas locales, cuyas estructuras difieren considerablemente de las piscifactorías occidentales.
Ante la magnitud del desastre, el Ministerio de Océanos y Pesca de Corea destinó decenas de miles de millones de wones en asistencia por desastres naturales, implementó programas de descuentos para estabilizar el suministro de productos del mar y amplió la liberación de emergencia de juveniles en las zonas más afectadas por el estrés térmico.
De acuerdo con The Korea Times, un hedor putrefacto cubrió varios barcos que transportaban la carga procedente de las granjas de la provincia sureña de Gyeongsang. El reporte señala que las cubiertas estaban repletas de peces muertos; la mayoría eran especies de agua fría, como el pez roca coreano y la lisa gris, aunque también se registró una cantidad considerable de ejemplares de agua cálida, como el pez lima.
El periódico detalla las extenuantes labores de limpieza: grupos de tres o cuatro hombres abordaban las embarcaciones para trasladar los restos con palas hacia la cuchara de una excavadora y así llevarlos a tierra. El diario también recoge el testimonio de un piscicultor afectado: “Hoy, este es el sexto cargamento de peces muertos que sale solo de nuestras instalaciones. Más del 30 % de la población de nuestra granja de jaulas de una hectárea ha perecido, lo que nos ha costado una pérdida superior a los 500 millones de wones (alrededor de 275.000 libras esterlinas)”.
Esta crisis ha provocado llamamientos generalizados para una reforma urgente de la producción acuícola. Las demandas incluyen tanto el desarrollo de variedades genéticas más resistentes a las fluctuaciones térmicas como la adopción de nuevos métodos de cultivo adaptados al cambio climático.