Investigadores de la Universidad del Sur de Bohemia en la República Checa y de la Universidad Técnica de Dresde en Alemania han demostrado que los machos de tilapia del Nilo (Oreochromis niloticus) adoptan distintas estrategias de inversión bioenergética según su nivel de dominancia en la jerarquía social. La investigación experimental reveló que los machos dominantes y ascendentes priorizan la asignación de energía para la función reproductiva, mientras que los individuos subordinados adoptan un perfil conservador, almacenando recursos en el hígado y manteniendo los espermatozoides en un estado de preparación funcional basal.
Diferenciación reproductiva y vías metabólicas
En el sistema social que mantiene la especie en los tanques de cría, los científicos identificaron tres niveles bien definidos: machos dominantes, ascendentes y subordinados. Los machos dominantes y ascendentes mostraron un volumen de esperma, un peso testicular, un índice gonadosomático y concentraciones plasmáticas de testosterona significativamente mayores que los machos subordinados. La investigación también reveló que la asignación de energía se produce a través de vías bioquímicas específicas en cada nivel jerárquico. Mientras que los machos dominantes utilizan intensivamente sus reservas lipídicas para defender su territorio de desove y atraer a las hembras, los machos ascendentes aumentan estratégicamente los aminoácidos esenciales y funcionales en su eyaculado, como la lisina, la tirosina, la treonina, la asparagina y el ácido aspártico, compensando así los costos metabólicos del ascenso social.
Acumulación de reservas y respuesta de los subordinados
En contraste, los machos subordinados mostraron niveles más altos de lípidos totales, ácidos grasos saturados y monoinsaturados en el hígado, así como una mayor proporción de omega-6/omega-3 en los tejidos hepáticos y reproductivos. Este patrón resalta una estrategia orientada al almacenamiento de energía y la conservación metabólica ante el estrés social y la ausencia de oportunidades inmediatas de apareamiento. A pesar de estas marcadas diferencias metabólicas, el estudio halló que los parámetros de cinética de motilidad espermática, la concentración celular y los niveles de adenosín trifosfato (ATP) en el músculo caudal y los espermatozoides no variaron significativamente entre las tres posiciones sociales.
Preparación fisiológica y su impacto en el cultivo.
Estos hallazgos confirman que la supresión reproductiva que experimentan los machos subordinados no destruye la viabilidad biológica de sus gametos. Aunque dominados, estos machos mantienen la capacidad fisiológica mínima necesaria para fertilizar ovocitos si surge la oportunidad o si el macho dominante es retirado del sistema. Para la acuicultura comercial, comprender estos mecanismos bioenergéticos ofrece información valiosa para el manejo de los reproductores, lo que permite un mejor control de la densidad en los tanques de apareamiento, la optimización de dietas específicas para cada fase social y una mayor eficiencia reproductiva de los reproductores.